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Andy Tran

DESCUBRE LOS CINCO PRINCIPIOS NECESARIOS PARA ENCONTRAR PAREJA Y SER FELIZ (cap. 3)

Reprograma tu mente

El primer paso que hay que dar consiste en preparar y reprogramar el cerebro y disponer de una mente preparada para crecer, evolucionar, prosperar y conseguir el compañer@ ideal, así como estudiar y analizar tu manera de pensar actual para entender por qué estás donde estás.

Tendrás que llevar a cabo cada uno de los ejercicios que te propongo, así como leer este libro, y, después, deberás aplicar aquellos principios que te hayan resultado útiles. Y, ante todo, no sigas el ejemplo de aquel muchacho que va caminando de noche cerca de un precipicio y se cae. Mientras su cuerpo se balancea en el vacío agarrado a una rama, grita:

¾¿Hay alguien que me pueda ayudar?

¾Soy Dios. Suelta la rama y confía en mí ¾se oye decir a una voz profunda.

Seguidamente, el hombre pregunta:

¾¿Hay alguien más?

Con la luz del amanecer vio que 20 cm era cuanto distaba para tocar suelo firme.

La lección es obvia: si quieres avanzar tienes que desestimar ciertas formas de pensar y actuar, y adoptar otras nuevas. El tiempo te hará saber que funcionan

Cambiando patrones

Las cosas no cambian.

Lo que cambia es tu forma de verlas.

Eso es todo

Vivimos en un mundo de dualidades ¾caliente/frío derecha/izquierda, bueno/malo, arriba/abajo, bonito/feo, listo/tonto y miles de ejemplos más¾, vivimos en un mundo de polos opuestos, pero es imposible que exista un polo sin el otro, si no hay arriba no hay abajo.

Por lo tanto, hay un mundo exterior que es importante, como lo es tener herramientas que nos ayuden a buscar una pareja, asistir a eventos, relacionarnos con personas con aficiones parecidas, participar en encuentros para quienes están solos, acudir a una agencia para encontrar a esa persona especial, pero también necesitamos trabajar nuestro mundo interior tanto como el exterior.

Trabajar nuestro mundo interior significa crecer para dejar que aflore lo mejor de nosotros mismos y, así, encontrar a la persona adecuada.

Pregúntate: ¿cuáles son tus creencias, hábitos y rasgos de comportamiento?, ¿cómo te sientes contigo mismo?, ¿qué grado de confianza y autoestima tienes?, ¿cómo te relacionas con los demás?, ¿cuánto confías en los demás y en el mundo?, ¿realmente piensas que mereces tener una pareja para disfrutar y sentirte feliz?, ¿cuál es tu actitud para actuar a pesar del miedo, preocupación y molestias?, ¿eres capaz de actuar cuando no estás de buen humor?

Tu carácter, forma de pensar y creencias forman parte de lo que determina tu nivel de éxito.

Si elevas tu propia energía atraes a personas de forma natural. Por lo tanto, tendrás que crecer lo suficiente para poder tener la pareja que te mereces.

¿Te has fijado que, a veces, has tenido alguna pareja con la que te sentías cómod@, pero, por algún motivo, la has dejado marchar para luego arrepentirte? Pues ahora ya sabes por qué desde fuera puede parecer mala suerte: no era el momento oportuno, no estábamos preparados¼ y un sinfín de explicaciones.

Si no estás preparado para tener una pareja, esta te durará poco, te dejará, la dejarás tú, discutiréis y la perderás porque aún no estás capacitado para disfrutar del éxito.

Puede que una persona esté preparada para tener pareja, pero que, por alguna circunstancia, se produzca un divorcio. En este caso, no debe preocuparse porque en poco tiempo encontrará otra relación que le durará más y serán incluso más felices.

¿Y por qué? Pues porque su estructura mental está dispuesta a aprender, superar y encontrar a otra persona que le haga feliz y se complementen para llevar una vida en común.

El 80% de las personas no tienen suficiente capacidad para poseer lo que quieren y ser felices y ni siquiera se plantean el motivo. Deambulan por la vida sin ahondar en ella, y solo se fijan en lo que ven, viven en el mundo visible y no creen o no tienen consciencia que de la misma manera que hay un mundo visible hay uno igual, o más grande, invisible.

Por supuesto, la vida tiene más de invisible que de visible, lo que me recuerda un ejemplo que leí hace tiempo.

Imagínate que imprimes un documento y te das cuentas de que hay una falta de ortografía, tranquilamente coges una goma de borrar y la corriges en el papel impreso, luego lo vuelves a imprimir y, mecachis, vuelve a aparecer incorrecta.

¿Cómo puede ser? Compras una goma mejor y un manual que versa sobre «cómo borrar con eficacia». Lo sigues al pie de la letra, estás la mar de content@ y piensas: «Ahora, sí; ya lo he aprendido». Lo vuelves a imprimir y, caramba, vuelve a salir mal. ¿Por qué? He comprado una goma de buena calidad, un manual que me ha enseñado a borrar y, sin embargo, la falta de ortografía se repite. Pues eso es lo que hacemos en la vida, sin darnos cuenta de que el papel impreso es, simplemente, el resultado de lo que hemos escrito con el procesador de textos.

 

Ahora, piensa en un árbol. El árbol produce frutos (nuestros resultados), pero si los frutos no son buenos, ¿tú qué harías? Hay personas que focalizarían su atención en intentar corregir los frutos, es decir, los resultados, pero lo que realmente genera los frutos son las semillas y las raíces, es decir, lo que está debajo de la tierra.

Lo que no se ve es lo que crea lo que se ve. Por supuesto que las circunstancias (granizo, nieve o viento) pueden ser en un momento dado la causa de que se estropee la cosecha puntualmente. Pero si tenemos una tierra bien abonada, unas ramas bien podadas, seguramente en la siguiente cosecha la fruta será de una calidad excelente.

Si quieres cambiar los resultados hay que cambiar, fortalecer y abonar las raíces. Si quieres cambiar lo visible tendrás que cambiar lo invisible. Si no mejoras lo de dentro no podrás cambiar lo de fuera, como en el caso del ordenador y la impresora.

Podemos cambiar desde dentro para que nuestra impresión sea la mejor versión de nosotros mismos. Poseemos cuatro niveles: el nivel físico, el nivel mental, el nivel espiritual y el nivel emocional.

Son muchos los que no se dan cuenta de que el nivel físico equivaldría a la impresión en papel que tenía un error tipográfico. Por lo tanto, debemos transformar el programa interior, es decir, el correspondiente al nivel mental, emocional y/o espiritual.

Encontrar a una pareja con la que compartir la vida es el resultado, como el resultado de nuestro éxito, nuestra salud¼,  de cómo trabajamos nuestro mundo interior.

Vivimos en un mundo de causas y efectos y si quieres obtener nuevos resultados debes de cambiar las causas interiores. Así pues, aprendamos a cambiar nuestro interior para obtener mejores resultados en nuestro mundo exterior.

Utilizaremos una herramienta poderosa: las declaraciones. Estas nos van a proporcionar el nivel de implicación necesario para conseguir nuestros deseos y ¿sabes por qué? Si nos limitamos a la lectura de un libro, a asistir a un curso de crecimiento personal, el 80% de lo que leas o escuches se olvidará en menos de treinta y cinco días. Por eso te invito a emplear cada una de las herramientas que se estudiarán en estas páginas.

A lo largo de este libro te pediré que hagas y escribas diversas declaraciones verbales. Cuando finalices su lectura tendrás tus propias declaraciones, que serán las que te lleven al éxito. Estas declaraciones las tendrás que repetir cada día en voz alta por la mañana y por la noche. Es importante que lo hagas en voz alta para que se impregnen por todo tu cuerpo.

Las declaraciones están hechas de energía y, como la energía viaja en frecuencia y vibraciones cada declaración, poseen su propia frecuencia vibratoria. Cuando las pronuncias en voz alta, la vibración se transmite a todas las células de tu cuerpo y puedes percibir su resonancia única. Las declaraciones envían, por un lado, un mensaje energético al universo y, por otro, un poderoso mensaje a tu propio subconsciente.

¿Y por qué hablo de declaraciones en vez de afirmaciones? Aunque parecen sinónimos, no lo son: las afirmaciones son una sentencia positiva en la que has alcanzado el objetivo que deseabas; en cambio, una declaración es la manifestación de intentar acometer una acción o adoptar una determinada posición.

Una afirmación es la manifestación de que tiene lugar lo que dices. Muchas veces, si afirmamos algo que aún no es real, nuestra cabeza nos dice: «Esto no es verdad, vaya tontería». En cambio, una declaración no es decir que algo sea cierto, sino manifestar que tenemos la intención de que sea cierto, es la postura y el convencimiento de lo que queremos conseguir.

Por ello, le pondremos toda nuestra energía, energía que se transmite al universo y a nosotros mismos, y que, a su vez, nos da fuerza para acometer nuestra acción y, lo más importante, sostenerla en el tiempo, aunque las circunstancias no sean las idóneas para obtener el resultado que queremos.

Mientras te halles en el proceso de encontrar pareja, te recomiendo que escribas tus declaraciones en un papel y que las pronuncies en voz alta y, si puedes, delante de un espejo cada mañana y cada noche. En realidad, las declaraciones las deberías leer siempre como si se tratara de una de tus rutinas, como lavarse los dientes, cepillarte el pelo¼

 Pruébalo durante unos meses y verás cómo cambia tu suerte.

 

Hoja de trabajo

Escribe tu primera declaración: Yo (pon tu nombre) estoy comprometid@ a crecer y aprender interiormente para ofrecer lo mejor de mí a mi pareja

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