fbpx
Andy Tran

DESCUBRE LOS CINCO PRINCIPIOS NECESARIOS PARA ENCONTRAR PAREJA Y SER FELIZ (cap. 3)

Nuestros patrones de comportamiento

Vamos a estudiar cuál es tu patrón de conducta para que puedas cambiarlo y encontrar una pareja estable. Un patrón de conducta es la manera en que hemos aprendido a comportarnos.

Los pensamientos nos llevan a los sentimientos; los sentimientos, a las acciones, y estas, a los resultados.

Por lo tanto, en el mundo de la pareja tu forma de pensar (tu patrón) ha generado tu forma de actuar y, en consecuencia, los resultados que has obtenido hasta ahora con tu pareja.

¿Cómo se forman estos patrones? Muy sencillo. Todo patrón es una información que damos por válida y que hemos recibido de niños, y ¿quiénes fueron los precursores de estos patrones o de estos pensamientos? Los padres, los maestros, los hermanos, cualquier figura de autoridad, la cultura¼

Como ya sabes, al nacer se carece de una actitud preconcebida. A medida que se crece y, según las enseñanzas de los padres, profesores¼ se aprende a pensar y actuar con respecto a la pareja, las relaciones, el trabajo y, poco a poco, se crea una manera de pensar (patrón) automatizada que dirige la vida, a no ser que, como en estos momentos, aprendas o leas algo que te permita cuestionar y revisar tus esquemas mentales en cuanto a las relaciones amorosas.

Si los pensamientos llevan a los sentimientos y estos a las acciones, ¿de dónde proceden los pensamientos?

Cada persona piensa de una forma diferente, según los archivos de información que nos han enseñado de nuestra programación pasada. Obedecen a nuestra mente condicionada.

Si podemos cambiar nuestra programación como el reset de un ordenador, podremos cambiar modificar nuestra forma de pensar y, por supuesto, nuestros resultados.

¿Cómo se ha programado nuestra mente y nuestros patrones de conducta?

Hay tres niveles de programación: verbal, visual y experimental.

El proceso que vamos a seguir es el siguiente. Primero tomaremos conciencia de cómo estamos programados, luego estaremos en disposición de cambiar y, posteriormente, adquirir nuevos pensamientos y principios que te ayuden a dar lo mejor de ti para tener una pareja estable y mantenerla.

Haz una lista con las respuestas a las siguientes preguntas y supuestos:

¿Qué escuchabas, veías y experimentabas de pequeñ@ en cuanto a las relaciones de pareja?, ¿qué decían?, ¿cómo se trataban tus padres?, ¿cómo era su relación?

¿Oías o veías discutir a tus padres?

¿Oías expresiones similares a «tu madre no vale nada», «tu padre es un inútil o sinvergüenza» o las que se describen a continuación?

  • «Ojalá estuviera sol@».
  • «Los hombres no sirven para nada».
  • «Las mujeres en casa con la pata quebrada».
  • «Todos los hombres quieren lo mismo».
  • «Las mujeres están para servir a los hombres».
  • «Los hombres tienen que mantener a las mujeres».
  • «Las mujeres tienen que dar al hombre lo que quiera».
  • «Sin mí no serías nada».
  • «El hombre es el que castiga y la mujer es la que cuida».
  • «Si pudiera no estaría con tu padre, pero no tengo suficiente dinero».
  • «Si no fuera por vosotros dejaría a tu madre».
  • «Nunca seré feliz en el matrimonio, pero esto es así».
  • «Búscate un marido rico que te mantenga».

¿Cómo se trataban entre ellos o qué relación tenías con ellos?

¿Cómo la vivías tu?

¿Cómo te sentías? ¿Alguna vez te sentiste violento o avergonzado ante algún enfrentamiento entre tus padres?

¿Alguna vez te viste involucrado en una pelea?

¿Alguno de los dos te protegía mucho? Y ¿cuál era la reacción del otro?

¿Se discutían por tu educación? ¿O eran una pareja con el mismo punto de vista respecto de los valores que enseñar a los hijos?

 

Mi madre era viuda, pero jamás escuché una palabra positiva referente a mi padre. Enviudó con treinta y ocho años. Nunca se volvió a casar y sus mensajes eran: «Con lo bien que se vive sola», «Los hombres solo traen disgustos», «Tu padre nunca estaba en casa», «Él solo vivía para trabajar».

Todos los comentarios que has oído a lo largo de tu infancia han creado en ti una forma habitual de pensar y este condicionamiento marca profundamente tu subconsciente. Puede ser que al llegar a la madurez sigas el mismo patrón o, por supuesto, el opuesto del que has estado viviendo, pero el problema radica en que lo haces desde el subconsciente sin que tengas el control de tu vida.

La actitud de mi madre frente al rechazo hacia mi padre me molestaba muchísimo y odiaba esta actitud. Durante mucho tiempo tuve varias relaciones para demostrarme que lo que decía ella no tenía razón, pero ¿adivináis el resultado? Todas estas relaciones eran bastante turbulentas y al final, por supuesto, se terminaban y ¿sabéis por qué?, por cómo funciona nuestro mecanismo interno. Cualquier persona pensaría que entre elegir tener una pareja estable y feliz o seguir los pensamientos de su madre, lo lógico sería tener una pareja estable y feliz con la que te sintieras bien, ¿verdad? Pues no, el subconsciente tiende a escoger las emociones profundamente arraigadas por encima de la lógica. Así que yo seguía el patrón aprehendido para demostrarme que mi madre tenía razón.

El subconsciente siempre elige las emociones arraigadas antes que la lógica.

Una vez tomas conciencia de que las creencias arraigadas en tu subconsciente, en realidad, no son tuyas, sino que proceden de otras personas, ya has dado el primer paso para cambiar. En mi caso, mi madre solo había conocido a un hombre y, por algún motivo desconocido para mí, no les había ido bien como pareja. Comprendí que el patrón que me inculcó mi madre era fruto de su experiencia con un solo hombre en la tierra, lo que es un dato muy poco relevante para pensar eso de los hombres.

Por primera vez me di cuenta de que estaba programada para escoger hombres equivocados y poder constatar: «Todos los hombres son malos».

Una vez has constatado que tu patrón no es realmente tuyo sino de personas a las que has querido y que han sido figuras de autoridad para ti, puedes plantearte cambiar para obtener mejores resultados.

Los cuatro elementos del cambio:

1.- Toma consciencia: Hasta que no te lo dicen no lo puedes saber.

2.- Comprensión: Entender que procede de fuera.

3.- Disociación: Una vez comprendido, puedes decidir libremente cómo te quieres reprogramar, cómo quieres pensar y dónde decides ir.

En realidad, los patrones de conducta son archivos de información grabados en tu infancia y, como tales, le puedes dar el valor que tú quieras.

4.- Reacondicionamiento: Una vez realizados los tres primeros pasos, ya puedes adquirir otras formas de pensar o nuevos principios para crear un nuevo futuro.

Pasos para hacer correcciones:

1.- Escribe todas las afirmaciones verbales que oías, veías y experimentabas sobre la pareja procedentes de tu padre o de tu madre, qué decían, cómo se expresaban entre ellos, ¿qué pensaban del sexo contrario a nivel general? Si ibas a un colegio religioso, qué te decían sobre los hombres/las mujeres, sobre las relaciones de pareja, sobre el sexo?

2.- A partir de aquí escribe cómo crees que te han afectado a tu vida de pareja.

3.- Date cuenta de que estos pensamientos representan únicamente lo que aprendiste, pero que no forman parte de tu anatomía ni eres tú. A partir de este momento puedes tener el pensamiento que quieras y ser realmente tú.

Piensa que, como en mi caso, lo que oíste, viste y experimentaste sobre los hombres/mujeres y relaciones de pareja no era necesariamente cierto.

 

Hoja de trabajo

Escribe «Hasta ahora pensaba¼» y haz una lista de aquellos pensamientos relacionados con tus experiencias pasadas que limiten tus posibilidades de futuro.

Escribe debajo de la primera declaración lo siguiente:

«A partir de ahora entiendo que mis anteriores pensamientos no eran necesariamente ciertos¼». (Haz una lista de cómo quieres pensar.)

Digital Marketing

También te puede interesar Los Mejores Consejos Para Tu Primera Cita

Call Now Button